Por Lucio Agustin Torres *
A diez días de que el gobierno de Mariano Rajoy señalara enfáticamente
que España no
requeriría un rescate, y a dos años de que el anterior gobernante dijera al
planeta que España tenía la
banca más sólida del mundo, por fin se ha llegado a la versión correcta: España está igual que Grecia.
Y después que se trató a los griegos de flojos,
borrachos y corruptos, no sé lo que dirán de los españoles ahora
que los hombres
de negro preparan su arribo para intervenir a la banca y al
propio gobierno.
Ya es oficial: España es el cuarto país de la zona euro
que se acoge a un rescate para salvar sus cuentas. Por mucho que el Gobierno
intente disfrazar la realidad, por mucho que sea solo un rescate financiero
(como el de Irlanda), la realidad es que España pierde hoy gran parte de su
soberanía. Aunque no hay condiciones explícitas para la política económica y
fiscal del país, las hay implícitas. La UE y el FMI no les van a regalar
100.000 millones de euros.
Pero; que tan lejos nos encontramos de esta pesadilla
recorriendo Europa como una peste y haciendo que Países como Irlanda, Portugal,
Grecia y ahora España, caigan de rodillas ante los bancos –instituciones
financieras, cuyos representantes oficiales (FMI, BCE, UE) toman las riendas
económicas, políticas y sociales de los países en bancarrota, llevando a su vez
, políticas de austeridad, conduciendo a millones de ciudadanos de los
respectivos países, en la absoluta
miseria , hambre y desocupación.
Mientras los tambores
de recesión truenan en el Viejo Continente, el presidente Barack Obama y el guardián de la Reserva Federal, Ben Bernanke,
encargado de dirigir las riendas de la economía de EE.UU. Ha declarado esta semana: "La Reserva Federal está preparada para
actuar y proteger el sistema financiero y la economía en el caso de que la
tensión financiera provocada por la crisis europea se incremente" ¿será
verdad, sus declaraciones? O parecerá a los brotes verdes de la recuperación,
de la que nos hablo en 2009. De momento, dejaron el alma en vilo a más de uno.
Tras conocerse la desastrosa cifra de empleo correspondiente al mes de mayo,
cuando la economía estadounidense sólo sumó 69.000 empleos y cuando la tasa de
paro subió por primera vez en los últimos once meses, las alarmas comenzaron a
sonar sobre el posible contagio europeo.
Solo para tener en cuenta, según expertos; se necesitan un promedio de 350,000 empleos al mes, para recuperar el promedio de registro al 2007, es decir antes de la crisis, sabe usted amigo lector cuantos empleos se perdió los primeros meses del desmadre;(750,000 empleos por mes).
Solo para tener en cuenta, según expertos; se necesitan un promedio de 350,000 empleos al mes, para recuperar el promedio de registro al 2007, es decir antes de la crisis, sabe usted amigo lector cuantos empleos se perdió los primeros meses del desmadre;(750,000 empleos por mes).
Pero es
el sistema bancario, y no los gobiernos, los que mandan en el mundo,
por eso se seguirá rescatando a la banca. Mientras nadie se anime a enfrentar
el problema y corte la adicción al fraude y al engaño, que con la excusa de la
profunda interconexión global, amenaza con la temida cascada de quiebras y
efecto dominó, desde Tokio a Nueva York. La banca se rescata porque se hizo
sistémicamente clave, estratégica, y se piensa que su salud es la que inyecta vitalidad
a toda la economía. Si la banca está enferma, procrea una economía enferma.
Ahora esa enfermedad tiene a los gobiernos acorralados en una trampa. Uno de
los motivos de tanta preocupación por parte del presidente Obama y de ahí que
presione por el rescate a España. Es justamente el alto nivel de complicidad
que tiene la banca estadounidense con la banca europea.
En 1995, en el Foro Económico Mundial de Davos, Hans Tietmeyer ex
presidente del Bundesbank alemán, declaro: “Señores,
ustedes están ahora controlados por la tiranía de los mercados financieros
internacionales”, esto resuena hoy, como una amarga realidad.
* Director Grupo Editor del Norte