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jueves, 15 de diciembre de 2016

DESIGUALDAD: Riqueza de pocos, pobreza de la mayoría


Por Lucio Agustín Torres*


OXFAM es una confederación internacional formada por 17 organizaciones no gubernamentales nacionales que realizan labores humanitarias en 90 países. Su lema es "trabajar con otros para combatir la pobreza y el sufrimiento". Cada vez esta organización no gubernamental elabora un informe sobre la desigualdad y la riqueza en el mundo.

El reciente informe declara: que la desigualdad en el mundo aumentado. En el 2010 las riquezas estaban en manos de 388 personas y en el 2015 las mismas pasaron a las manos de 62 personas. Estas poseen tanta riqueza como 3,600 millones de personas, la mitad de la población mundial. No son pocos los gobiernos que se someten a sus intereses de estos amos del mundo, representados por grandes corporaciones multinacionales. Por mucho tiempo se nos dijo que el neoliberalismo, la máxima extensión del capitalismo, nos beneficiaría a todos. Y que las crisis económicas son parte del ciclo económico, pero resulta que ha a partir de la crisis del 2007 la crisis se ha globalizado. Y mientras unos pocos (1%) manejan boyantes cuentas millonarias de dinero, hay millones de personas que sobreviven con $ 2 dólares de ingreso diario en el mundo.
El informe explica los posibles factores que nos han llevado a esta situación:  La globalización financiera, el fundamentalismo del mercado, los paraísos fiscales que son ciudades o países donde las grandes corporaciones-multinacionales guardan sus fondos libres de impuestos. La evasión fiscal y los cabildeos que llevan a cabo las poderosas empresas para obtener privilegios fiscales, así como para frenar el avance de alternativas energéticas más limpias y sostenibles. La corrupción, falta de regulaciones del sector financiero, las privatizaciones, entre otros, son factores que han contribuido a las desigualdades económicas.


A nuestro juicio, el principal causante es el sistema capitalista mundial dirigido desde Washington, las corporaciones-multinacionales, la banca y el Fondo Monetario Internacional donde se ha organizado la economía mundial para beneficios de unos pocos, mientras las mayorías sufren el castigo divino del “dios” mercado. Por todo ello, suena a hipocresía todo el mensaje subliminal en este mes navideño, con una estrategia de mercadeo y publicidad millonaria, las corporaciones dejan sentir su mensaje comercial de esta fiesta, la navidad solo se vive si eres parte de la vorágine de compra y venta del valor y la competencia capitalista.
La pobreza es el elemento más significativo para explicar y entender las desigualdades en el mundo; por ejemplo, la esperanza de vida en los países ricos es veinte años mayor que en los pobres, y la alfabetización que es casi del 100% en los primeros comparado al 60,8% en los segundos. A las desigualdades Norte/Sur hay que añadir las diferencias entre mujeres y hombres, grupos étnicos, la marginación de minorías o la persistencia de dictaduras.
La mayoría de la población mundial es pobre. La pobreza se mide en tres niveles; en el primer nivel está la extrema, con menos de 1 dólar/día, y la sufren 1.000 millones de personas; en el nivel moderada, con menos de 2 dólares/día, hay 1.500 millones de personas; y en la pobreza relativa 2.500 millones de personas. Es decir, poco más de 1.000 millones de personas viven al margen de la pobreza: el 16% de la población mundial. No parece exagerado decir que el sistema económico capitalista ha sido y es ineficaz para acabar con las desigualdades económicas. Esa ineficacia es todavía más angustiosa cuando sabemos que el coste para terminar con la pobreza extrema sería sólo el 2% de los ingresos del 10 % más rico. En algunos países de África, la gran mayoría de la población vive con menos de dos dólares al día; en países como Nigeria o Malí, llega al 90% de la gente.
Oxfam's data suggest that inequality of wealth globally has got worse since the end of the Great Recession.Los datos de Oxfam sugieren que la desigualdad de la riqueza a nivel mundial ha empeorado desde el final de la Gran Recesión (2007). The wealth of the poorest 50% in the world dropped by 41% between 2010 and 2015, despite an increase in the global population of 400m. La riqueza del 50% más pobre del mundo se redujo en un 41% entre 2010 y 2015, a pesar de un aumento de la población mundial de 400 millones de personas. In the same period, the wealth of these richest 62 people increased by $500bn (£350bn) to $1.76tn. En el mismo período, la riqueza de estas 62 personas más ricas aumentó $ 500 billones. Back in 2010, it took 388 people to have as much personal wealth as the bottom 50%. En 2010, se requerían 388 personas para tener tanta riqueza personal como el 50% inferior. By 2014, that number had fallen to 80 people. Para 2014, ese número había caído a 80 personas. Now it's just 62. Oxfam's prediction that the richest 1% would own the same wealth as the poorest 50% by 2016 had come true a year earlier than expected. Ahora es sólo 62. La predicción de Oxfam de que el 1% más rico poseería la misma riqueza que el 50% más pobre para 2016 se había hecho realidad un año antes de lo esperado. Last year, the average wealth of each of the 72 million adults belonging to the richest 1% was $1.7 million, compared with about $5,000 for the 648 million people in the bottom 90%. El año pasado, la riqueza media de cada uno de los 72 millones de adultos pertenecientes al 1% más rico fue de 1,7 millones de dólares, frente a unos 5.000 dólares para los 648 millones de personas en el 90% inferior. El fenómeno de la concentración de la riqueza en pocas manos ha sido estudiado durante mucho tiempo y abundan las teorías al respecto, pero no así las soluciones porque estas pasan por desmontar un sistema, el capitalismo, que es intrínsecamente malvado y se nutre del sufrimiento y esfuerzos de las mayorías para el disfrute de unos pocos. “Así como el mandamiento de ‘no matar’ pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir ‘no a una economía de la exclusión y la inequidad’. Esa economía mata. No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en situación de calle y que sí lo sea una caída de dos puntos en la Bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad. Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil. Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. (…) Hoy en muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres, pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión. (...) Esto no sucede solamente porque la inequidad provoca la reacción violenta de los excluidos del sistema, sino porque el sistema social y económico es injusto en su raíz”. Palabras del Papa Francisco, en su visita a Filipinas. Son los intereses de lucro de esta extraordinariamente ínfima minoría de ricos, los que modelan regulaciones nacionales e internacionales para mantener sus privilegios, las que empujan los modelos industriales de producción y consumo masivos, y los responsables de la devastación social, ambiental y las crisis planetarias. Apenas un ejemplo: sólo 90 empresas, la mayoría privadas, de petróleo, carbón, gas y cemento son responsables de dos terceras partes de las emisiones de gases que han provocado el cambio climático.
¿Hasta cuándo seguir aceptando esta esclavitud global que estamos viviendo?