viernes, 17 de agosto de 2012

Apocalipsis Ahora...


  


Por Lucio Agustin Torres *


Seis de los 17 países que usan el euro como moneda están en recesión. La economía de Estados Unidos   también está en problemas. Y los Países emergentes –China, la India y Brasil– no están en condiciones de salir al rescate: también les llegó la desaceleración. La sombra que se alarga sobre la economía global atraviesa su peor momento desde 2008 - refleja una de las consecuencias de la globalización: no hay dónde esconderse. Hoy, las economías del mundo están interconectadas como nunca antes, lo que implica que cuando una región se debilita, las otras también. Por eso la desaceleración europea está perjudicando a las fábricas chinas, y por eso esas fábricas chinas están comprando menos hierro brasileño.
El último revés a la economía global lo asestó China hace dos semanas, al anunciar que su crecimiento será el más bajo de los últimos tres años. En el segundo trimestre, la segunda economía mundial creció un 7,6%, comparado con el mismo período del año pasado, la menor tasa de crecimiento desde principios de 2009. Los países como China necesitan que sus economías crezcan a toda velocidad para dar respuestas a su crecimiento poblacional y a los millones de personas que abandonan las zonas rurales para buscar trabajo en las ciudades. El crecimiento chino ya se desaceleró durante ocho trimestres consecutivos. Es la desaceleración más prolongada desde que se tienen registros, en 1992, según lo afirmó Yu Bin, investigador del gobierno.
Brasil también tiene un problema parecido al de Estados Unidos con las deudas por consumo: desde 2003, alrededor de 40 millones de brasileños se incorporaron a la clase media, con un voraz apetito de consumo. Los líderes brasileños confiaron en esos consumidores para vigorizar la economía y para protegerla de las turbulencias externas. Pero la mayor parte de ese consumo fue a crédito. Y esas cuentas empiezan a acumularse. En un informe, Capital Economics, con sede en Londres, estimó que actualmente el pago de esas cuotas se come el 20% de los ingresos de los hogares de Brasil.
De igual modo se oscureció el horizonte para la India, la cuarta economía mundial. Durante el primer trimestre de 2012, su crecimiento se desaceleró a una tasa del 5,3% anual, la más baja en nueve años. La desaceleración de los países emergentes podría complicar aún más la recuperación económica de Europa y Estados Unidos. Y cuantos más pobres se vuelvan los países ricos, más difícil será para los países emergentes recuperar su antiguo ritmo de crecimiento.
"La economía alemana está perdiendo impulso -no hay duda de eso- y en el tercer trimestre la economía se va a contraer en comparación con el segundo trimestre", dijo Joerg Kraemer, economista jefe de Commerzbank. "Las cosas irán cuesta abajo desde aquí. La economía alemana no está tan mal como el resto de la zona euro, pero no se puede desconectar, especialmente en la medida en que el crecimiento en China se ha desacelerado y sigue haciéndolo", agregó. Alemania es conocida por su crecimiento impulsado por las exportaciones, pero la crisis europea golpeó a su mayor mercado, constituido por los demás países europeos. Cerca de un 40% de las exportaciones son enviadas a sus socios de la zona euro y un 60% a los de la Unión Europea en general. China, uno de los mercados de más rápido crecimiento de Alemania, y que representa alrededor de un 7% de las exportaciones germanas, también se está desacelerando.
Este año todo hace predecir un agosto de tormentas. En el caso de España será con la soga al cuello. En el de Italia con la angustia de saber que es el próximo en la lista.
Durante mucho tiempo era Estados Unidos, por lejos, la primera economía mundial, era el que sacaba de apuros a la economía global. Ahora es Estados Unidos el que necesita ayuda. Cinco años después del final oficial de la Gran Recesión, la economía norteamericana no logra ganar impulso. Por quinto año consecutivo, el crecimiento se estanca después de un prometedor primer semestre. La desaceleración global está comprimiendo las exportaciones norteamericanas, que desde que el país salió oficialmente de la recesión, en junio de 2009, representaron un inusual 43% del crecimiento norteamericano.
En un presagio de lo que puede venir en el otoño de 2012, el multimillonario financiero George Soros ha vendido la totalidad de sus posiciones de renta variable en las principales acciones financieras, Soros, que gestiona fondos a través de varias cuentas en los EE.UU. y las Islas Caimán, ha descargado más de un millón de acciones en las empresas financieras y bancos que incluyen Citigroup (420.000 acciones), JP Morgan (701,400 acciones) y Goldman Sachs (120.000 acciones). El valor total de las ventas de acciones asciende a casi $ 50 millones.
Lo que es igualmente interesante ver, como su venta de finanzas más importantes ha sido desplazadas a la compra de oro, la adquisición de unos 884.000 acciones (aproximadamente $ 130 millones) de Oro a través del Fideicomiso Oro SPDR. ¿Por qué tirar más de un millón de acciones en los principales bancos y comprar más de 100 millones de dólares en oro?
A principios de este año, George Soros dijo lo siguiente a la revista Newsweek...
"Estamos ante un momento muy difícil, comparable en muchos aspectos a la década de 1930, la Gran Depresión. Nos enfrentamos ahora a una reducción de personal en general en el mundo desarrollado, que amenaza con poner una década de estancamiento de más, o algo peor. El mejor de los casos es una situación deflacionaria. El peor de los casos es un colapso del sistema financiero”.
A Soros no podemos tildarlo de progresista o mucho menos, es un capitalista; uno de los dueños del planeta, que no tiene ningún reparo en divulgar lo que los medios de comunicación callan. Sin duda nos encontramos ante un verdadero apocalipsis Capitalista. Estamos advertidos.



* Director Grupo Editor del Norte