martes, 29 de mayo de 2012

Otra vez la sangre llega al rio


  


Por Lucio Agustin Torres *


En entrevista al diario El País de España, el presidente peruano Ollanta Humala, ante una pregunta sobre su posición ideológica, dijo: “Yo no soy de izquierda. Yo soy un nacionalista que ha recogido las banderas de la justicia social. En realidad, esa división entre izquierda y derecha es algo del pasado. Esas divisiones entre izquierda, derecha y centro están obsoletas, Yo soy de abajo, y ahora soy de todos”
El curso de los acontecimientos sobre los conflictos sociales, primero conga y ahora tintaya, sumados a la centena de conflictos sociales  dejados  por el gobierno corrupto de García, es la mejor manera a determinar, el desempeño  y la forma  como este gobierno, que se presento como alternativa de transformación en la época de elecciones, una vez en el gobierno ; actúa como los anteriores periodos(Fujimori, Toledo, García) criminalizando la protesta social, con los resultados sangrientos que conocemos. Otro elemento a tomar en cuenta es que la mayoría de estos conflictos sociales son mineros, medio ambientales, es decir los actores son comunidades nacionales, cuya lucha es por sus tierras, agua, biodiversidad y de otro lado empresas nacionales e inversiones extranjeras, ávidas de sacar el mayor provecho de los recursos naturales que tiene el País.
Nuestro País posee en efecto considerables reservas, cuya explotación se vuelve rentable a medida que el precio internacional de los metales en el mercado internacional se incrementa. En este contexto, los gobiernos sucesivos han implementado progresivamente, desde 1990; una serie de reformas destinadas, en primer lugar, a facilitar las inversiones orientadas a la explotación de los recursos mineros, y; en segundo lugar, a mitigar los impactos negativos que tuviera esta explotación. (Otra vez la apuesta por un modelo económico primario-exportador).
Tintaya, dos muertos, decenas de heridos (población civil y fuerzas del orden) estado de emergencia - La situación de frustración y malestar de la población se debe precisamente al incumplimiento del convenio marco de parte de la empresa. Este convenio plantea 21 puntos, sobre todo, referidos a trabajo, salud, cuidado del medio ambiente y protección de los derechos humanos. Uno de los incumplimientos de la empresa es no haber realizado monitoreo ambientales permanentes y participativos. Por otro lado, hay maltratos físicos permanentes contra los dirigentes del Frente Regional de Espinar. Una de las peticiones que la población ha esgrimido como fundamental es el cambio de gerentes de relaciones comunitarias, quienes en lugar de salir a dialogar durante estos conflictos, se repliegan para sacar a mil efectivos de la policía que proceden generalmente de manera bastante violenta como este pasado jueves, que han torturado a varios jóvenes, luego los han encerrado en la zona llamada “7 esquinas”, y ha tenido que ingresar el mismo director del Hospital Regional de Espinar para sacarlos en ambulancias.
Siguiendo con la lógica del presidente Ollanta Humala que en la entrevista dice: “que es de abajo” pero, gobierna para los de arriba.
La rabia y el descontento de  tintaya, es la desilusión de millones de peruanos que vieron en este gobierno un cambio, cada día alejándose más. Es decir pura Traición.


*Director del Grupo Editor del Norte.

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