viernes, 20 de mayo de 2011

Mirando las nuevas medidas económicas.

Lucio Agustín Torres *

Estados Unidos de América han comenzado ejercicios para la quiebra. No es que lo dijeran explícitamente, este miércoles cinco de Noviembre, pero lo entendemos igual. ¿Cómo? La Reserva Federal, es decir, el Banco Central de EE.UU., anuncia la 'compra' de 600.000 millones de dólares. Lo llaman "compra" ("purchase") en términos técnicos, pero se lee "imprime". Se sacarán otros 350.000 o 500.000 millones USD de la deuda que la Fed ya ha adquirido de los derivados hipotecarios tóxicos fácilmente para "invertirlos". Léase para que circulen en el mercado. Total: cerca de un billón de papel, puro papel, que el Banco Central de EE.UU. imprime para comprar títulos del gobierno de EE.UU. La mano izquierda emite moneda para la mano derecha. Si a este dineral de papel se le añaden (se ha de hacerlo porque están en el presupuesto) los 800.000 millones USD ya emitidos para salvar los bancos de EE.UU. de la bancarrota, se alcanza la cifra de 1 billón 800.000 millones USD. Tamaña creación de moneda no tiene precedentes a lo largo de la historia. ¿Por qué lo están haciendo? Basta con unas pocas cifras para entenderlo. En 2007, China compró casi la mitad (exactamente el 47%) de las nuevas emisiones de bonos de EE.UU. En 2008, en plena crisis financiera, China las redujo a la mitad, alrededor del 20%. El año pasado, las compras chinas se han desplomado casi a cero: habían llegado al 5%. En estas condiciones
no hay manera de equilibrar la balanza comercial de los Estados Unidos. Con una deuda de este volumen también hay que tener presentes en el presupuesto 300.000 millones USD de intereses anuales por pagar. ¿Cómo? Nadie lo sabe. No queda más remedio que recurrir al juego de las tres bolitas, y apuntar con la pistola a la sien del resto del mundo. La nueva presidente de Brasil, Dilma Rousseff, respondió de inmediato acusando a los EE.UU. de hacer pagar su crisis al resto. El primer efecto será, de hecho, una devaluación del dólar. Pero la situación es mucho más seria que un alza de la inflación mundial, por dura que sea. Estos son síntomas de una perturbación gigantesca a punto de llegar. Estamos empezando a hervir. Lo que significa, en términos económicos y sociales, el inicio del colapso. Es hora de recordar a quienes proclamaban el fin inminente de la crisis, la recuperación de la economía o el nuevo crecimiento del PIB, que mintieron, probablemente por estupidez. A aquellos que se lo creían o que ni se dieron habrá que avisarles de que se preparen para un decrecimiento inminente, y por tanto dramático.
Desde este punto de vista, si la economía no se recuperó con la inyección de 1,8 billones de dólares, ¿porque la Fed piensa que esta vez se recuperará con la inyección de 900.000 millones de dólares? Porque apuesta a las burbujas de activos y toma asiento en primera fila en la guerra de divisas. Esta flexibilización cuantitativa puede debilitar al dólar en un 20% y tensionar a las otras monedas, partiendo por el euro. El resultado es más deflación para Europa e inflación para EE.UU. Como vemos, es un juego altamente peligroso el que propone la Fed. Los precios del petróleo, el oro, la plata, y los alimentos básicos se dispararán, lo que será un impuesto silencioso para los trabajadores, y generador de ganancias adicionales para los especuladores, amenazando con acentuar la brecha social y generar mayor inestabilidad. Además, pone en riesgo el propio futuro del dólar como divisa internacional y reserva de valor, haciendo que sus días estén contados.
Endeudados hasta las cejas como están, los deficitarios países ricos del norte están cada vez más acorralados: la receta japonesa, tasas a interés cero y exceso de dinero, no funciona; los paquetes de estímulos sin una orientación clara hacia la reconstrucción de la economía son salvas al aire; los ciclópeos programas de austeridad estrangulan la economía. Todo lo que queda es la manipulación monetaria. Exportar, crecer a costa de los demás, cargarle a otro las pérdidas milmillonarias de la crisis financiera –en una palabra: devaluar.
En una entrevista el destacado economista Nouriel Roubini, declaraba: "Aún no hemos salido de esta y ya viene otra crisis: la cuestión es solo cuándo" "Vienen años de bajo crecimiento económico por muy bien que salgan las excepcionales y en ocasiones insólitas medidas de política fiscal y monetaria que se han puesto en marcha. Vienen años dolorosos por la resaca
del alto endeudamiento público y privado en el mundo rico. La buena noticia es que podemos evitar una recaída en la recesión. La mala es que no se puede hacer mucho más que eso" “Esta fue primero una crisis financiera muy modesta, después mutó en crisis económica, más tarde fue crisis fiscal y ahora es crisis de divisas. Y esto no ha terminado: estamos justo antes de la siguiente etapa, ahora viene cuando en muchos de los países más castigados la deuda privada se convierte en deuda pública y resurgen los problemas fiscales" "No hay forma de hacer una buena película sobre el capitalismo. La realidad es más dramática, impredecible y sorprendente que cualquier película”.

Director de Blogs Alternativos en Red *

Publicado 10 noviembre 2010.

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